Biografías

Don Pelayo


(?-?, 737) Caudillo astur. La personalidad de Pelayo ha sido mitificada a lo largo de los tiempos hasta rodear al personaje de un aura heroica casi sobrehumana. Las fuentes más fiables indican que formó parte de una de las familias de la aristocracia del norte de la Península, quizá de origen visigótico, asentada en la cuenca del Sella.
A raíz de la derrota y muerte del rey Rodrigo, ante los invasores árabes, en la batalla del Guadalete (711), se produjo el súbito colapso del reino visigótico y la caída de la península Ibérica en poder de los musulmanes. Según las crónicas musulmanas, Pelayo estuvo en Córdoba como rehén. Alrededor del 718, organizó en el norte una revuelta contra el pago de los impuestos exigidos por los nuevos gobernantes, que desembocó en una guerra abierta.
Aprovechando su conocimiento del terreno, los sublevados acosaron a las tropas árabes, poco habituadas a combatir en regiones tan abruptas y con un clima tan frío. En el 722, Anbasa, gobernador árabe de la península Ibérica, envió un ejército para aplastar, de una vez por todas, la revuelta. Pelayo y sus seguidores atrajeron a la fuerza expedicionaria, compuesta seguramente por unos pocos miles de efectivos, que ya habían logrado diversas victorias, hasta los valles de Covadonga, donde cántabros y astures se habían hecho fuertes. Su formidable posición defensiva no pudo ser conquistada ni por las tropas beréberes, acostumbradas a combatir en terreno montañoso, que formaban parte del contingente musulmán.
Por último, los atacantes se vieron forzados a emprender una retirada que se tornó desastrosa cuando Pelayo se lanzó en su persecución hostigándolos sin tregua. Al fin, posiblemente, tras haber reforzado sus efectivos, entabló combate franco y derrotó a los musulmanes en Olalíes (actual Proaza), tras lo cual estableció su capital en Cangas de Onís.




Alfonso III el Magno

(?, h. 838-Zamora, 910) Rey de Asturias (866-910). Hijo del monarca Ordoño I, fue proclamado rey de Asturias a la muerte de su padre, en el año 866, aunque el conde de Galicia Fruela Bermúdez le usurpó el trono. Sin embargo, un año más tarde Alfonso III recuperó la Corona gracias a la ayuda del conde Rodrigo de Castilla. En el 870, el soberano asturiano contrajo matrimonio con la princesa Jimena, hija del rey García de Navarra, lo que le proporcionó la amistad de los siempre belicosos vascones.
Aprovechando los graves conflictos internos que convulsionaban al-Andalus, como las revueltas contra el poder del emirato cordobés de Ibn Marwan en Extremadura o de la familia de los Banu Qasi en Aragón y Navarra oriental, Alfonso III inició una decidida política de expansión hacia el sur. Una vez repobladas Tuy, Astorga, León y Amaya, el soberano fortificó los enclaves de Viseo, Lamego, Braga y Orense, y ocupó Oporto (868).
Tras derrotar a las tropas del emir Muhammad I de Córdoba en Polvoraria y en Valdemora (878), penetró profundamente en tierras castellanas, estableciendo la frontera de su reino en el Arlanzón, donde fundó la ciudad de Burgos (884). Más tarde, avanzó por la llanura leonesa hasta conquistar Zamora (893) y Simancas (899).
Durante su reinado, Alfonso III se presentó como sucesor de los reyes visigodos e impulsó la redacción de diversas crónicas oficiales, tales como la Crónica de Alfonso III, la Crónica albeldense y la Chronica visigothorum. Además, el monarca asturiano utilizó el título de imperator para afirmar su independencia respecto al Imperio Carolingio y el emirato cordobés, y subrayar su superioridad sobre los restantes reinos cristianos peninsulares.
Alfonso III murió en Zamora en el año 910, poco después de ser destronado por sus hijos, que se repartieron el reino: García se quedó con León, Ordoño con Galicia y Fruela con Asturias.


Sancho III El Mayor


(h. 992-1035) Rey de Navarra (1000-1035) y conde de Aragón (1000-1035), de Ribagorza (1017-1035) y de Castilla (1029-1035). Hijo de García III, rey de Navarra y conde de Aragón, sucedió a su padre en el año 1000. Aprovechando las disensiones internas surgidas en el califato cordobés tras la muerte de Almanzor (1002) y de su hijo Abd al-Malik (1008), Sancho III consiguió imponer, a lo largo de su reinado, un auténtico protectorado sobre buena parte de los territorios cristianos peninsulares, desde Zamora hasta Barcelona, gracias a su habilidad diplomática y a su determinación militar. Casado con Munia, hija del conde Sancho García de Castilla y bisnieta del conde Ramón III de Ribagorza, el monarca navarro aprovechó la muerte del conde ribagorzano Guillermo II (1017) para anexionarse las tierras de Ribagorza y Sobrarbe, entre 1017 y 1025. Paralelamente, obtuvo el vasallaje del duque Sancho V de Gascuña, su tío, y del conde Berenguer Ramón I de Barcelona (1023). En 1029, el asesinato en León del conde castellano García II, hermano de Munia, permitió a Sancho III ocupar Castilla para hacer valer los derechos sucesorios de su esposa. Con la ayuda de los castellanos, el monarca navarro se enfrentó al rey Bermundo III de León por las tierras situadas entre los ríos Pisuerga y Cea, llegando a ocupar temporalmente León, Zamora y Astorga (1034). Monarca renovador, Sancho III introdujo en sus Estados las prácticas feudales de otras regiones europeas, impulsó la reforma cluniacense y favoreció la peregrinación hacia Santiago de Compostela. A la muerte del soberano, sus territorios fueron divididos entre sus cuatro hijos, tres de ellos recibieron el título de rey: García IV de Navarra, Fernando I de Castilla y Ramiro I de Aragón.

Fernando I





Fernando I de Castilla y de León. Fui el más poderoso de los reyes cristianos de mi siglo, el XI, porque al unir las coronas de Navarra, Castilla y León senté la base de la unidad de la monarquía española. Gané el corazón de los leoneses, que en principio no me miraron bien, confirmando sus fueros y siendo suave y firme a la vez. Navarra y Castilla me amaron siempre (...)” (tomado de Maria Ángeles Fernández: revistaesfinge.com)















María de Molina


 María de Molina. Hija del infante Alfonso de Molina y de su tercera mujer, casa en 1281 con el segundo hijo de Alfonso X de Castilla, quien reinará con el nombre de Sancho IV. El matrimonio no contará con el beneplácito del monarca ni con la dispensa papal, dados los lazos sanguíneos que unían a ambos cónyuges. La muerte de Sancho IV en 1295 obligará a la reina a asumir la regencia durante la minoría de edad de su hijo Fernando IV, en medio de una situación política complicada. A las luchas constantes con la nobleza castellana por el control del Reino se unen las difíciles relaciones internacionales con Aragón, Portugal y Francia, quienes tratan de aprovechar la situación de inestabilidad que atraviesa Castilla. Durante su regencia, otorgará poder a los Concejos como elementos de contrapeso del poder nobiliario. En 1302, Fernando IV alcanza la mayoría de edad y asume las tareas de gobierno hasta su muerte, sucedida en 1312. El fallecimiento además de su esposa Constanza un año más tarde obliga a María de Molina a retomar las labores de regencia, en representación de su nieto Alfonso XI. Los problemas que deberá afrontar durante este nuevo período serán parecidos a la anterior regencia. Fallecerá en 1321, siendo todavía Alfonso menor de edad.






Juana "La Beltraneja"



Juana "la beltraneja! . Fue la única hija de Enrique IV “el Impotente”, y de su segunda esposa doña Juana de Portugal. Su madrina de bautismo fue su tía, la infanta doña Isabel, hermanastra del rey Enrique IV.
Los opositores al rey, encabezados por el marqués de Villena cuestionaron la paternidad de Enrique IV, atribuyéndosela a don Beltrán de la Cueva, favorito del rey. El rey de castellano, de débil carácter,  se vio obligado a desheredar a Juana a favor, primero de su hermanastro Alfonso, hijo del segundo matrimonio del rey don Juan II con Isabel de Portugal, y  después de la muerte de este, de su hermanastra Isabel.
 Tras la muerte de Enrique IV, en1474, Isabel fue reconocida como reina de Castilla y León en Segovia, mientras que la mayor parte de la alta nobleza, viendo el fuerte carácter de Isabel, se pasó de bando optando por el de la Beltraneja que, a instancias de su madre, se casó con el rey portugués Alfonso V,  quien de esta manera apoyaría su causa.
Todas estas circunstancias dieron origen a una guerra civil por la sucesión de Castilla y León, que enfrentaría a los bandos de la Beltraneja, apoyado por Portugal, y al de Isabel, apoyada por la Corona de Aragón, con cuyo heredero, Fernando,  estaba casada.
Los futuros Reyes Católicos, Isabel y Fernando, salieron finalmente triunfantes en la contienda: suscribieron, entonces, el “Tratado de Alcaçovas” por el cual Alfonso V de Portugal reconocía como reina de Castilla y León a doña Isabel, y aceptaba divorciarse de la Beltraneja. Esta última entró en un convento en Coimbra, donde falleció el año de 1530. 

 Juana I de Castilla                                                                         



Fue primero infanta de Castilla y Aragón, luego archiduquesa de Austria, duquesa de Borgoña y Brabante y condesa de Flandes. Finalmente, reina propietaria de Castilla y de León, de Galicia, de Granada, de Sevilla, de Murcia, de Jaén, de Gibraltar, de las Islas Canarias y de las Indias Occidentales (1504 – 1555), de Navarra (1515 – 1555) y de Aragón, de Valencia, de Mallorca, de Nápoles y Sicilia (1516 – 1555), además de otros títulos como condesa de Barcelona y señora de Vizcaya, títulos heredados tras la muerte de sus padres, con lo cual unió definitivamente las coronas que conformaron España, a partir del 25 de enero de 1516, convirtiéndose así en la primera reina de España junto con su hijo Carlos I.
Juana I la Loca (1479-1555), reina de Castilla (1504-1555) y de Aragón (1516-1555), apenas desempeñó el poder que tales títulos parecían suponer, dado que los verdaderos gobernantes fueron, sucesivamente, su esposo Felipe I el Hermoso,  su padre Fernando II y su hijo Carlos (el futuro rey Carlos I y emperador Carlos V).
Tercera hija de Isabel I de Castilla y de Fernando II de Aragón (los Reyes Católicos), nació en Toledo el 6 de noviembre de 1479, y, educada por Beatriz Galindo, fue una de las princesas más instruidas de la Europa de la época. De acuerdo con la política internacional de su padre, tendente a reforzar las relaciones con el Sacro Imperio Romano Germánico y fortalecer la política antifrancesa, en septiembre de 1496 contrajo matrimonio con el archiduque Felipe, primogénito del emperador Maximiliano I y de María de Borgoña. Tras el fallecimiento de sus hermanos Juan e Isabel en 1497 y 1498, respectivamente, y el de su sobrino Miguel (hijo de esta última y del rey de Portugal Manuel I el Afortunado) en 1500, pasó a ser heredera de Castilla y Aragón. Pese a las claras señales de enajenación mental y a las tendencias francesas de su marido, su madre Isabel la nombró heredera en su testamento, aunque especificó que en caso de ausencia o incapacidad administrase el reino Fernando II el Católico hasta la mayoría de edad de su nieto Carlos.
Juana y su marido fueron reconocidos como herederos por las Cortes de Castilla y las de Aragón en 1502. Muerta Isabel (1504), Fernando tenía esperanzas de conservar el gobierno en nombre de su hija, pero la actitud de una parte de la nobleza castellana, que se acercó a Felipe, le obligó a retirarse a Aragón. Durante un breve periodo, gobernó en Castilla Felipe el Hermoso, pero su fallecimiento (ocurrido el 25 de septiembre de 1506) y la consecuente acentuación del desequilibrio de Juana hicieron que su padre asumiera de nuevo el gobierno de Castilla en 1506.
    Cuando murió Fernando II (25 de enero de 1516), el nieto de éste, Carlos, se hizo dar el título de rey de las dos coronas (la de Castilla y la de Aragón), aunque Juana siguió siendo reina y en los documentos su nombre figuraba en primer lugar. Por lo demás, permaneció alejada de toda actividad política en su residencia de Tordesillas (Valladolid), donde se encontraba cuando se dirigieron a ella los principales dirigentes de la revuelta de las Comunidades en 1520 con el objetivo insatisfecho de ganarla para su causa. Falleció en dicha localidad el 11 de abril de 1555.


Francisco de Vitoria

Fransciso de Vitoria fue un teólogo español. La fecha de nacimiento fue discutida. Nació hacia 1480 en Burgos o Vitoria y murió en 1546 en Salamanca. Entró en la orden de los Dominicos en 1504 y ejerció una gran influencia en su época.Vitoria es muy famoso po haber publicado Relectiones theologicae. Fue muy importante en la historia del pensamiento político ya que pretende que el hombre puede tener un racionamento político. También fue fundador de la segunda Escolástica, una corriente que se preocupe por los problemas políticos.
En la relección De indis, apoyándose en la idea que la comunidad es internacional i universal, Francisco de Vitoria revisa los títulos que pueden legitimar la conquista española de América. Teniendo en cuenta que los indios, antes de que llegaron los españoles, tenían una propia organización soial y política, afirma que éstos tienen derecho a sus tierras y que pueden gobernarse por sí mismos. Rechaza entonces la idea de la conversión forzada de los indios y de la autoridad de los españoles sobre ellos. Según Vitoria, la conquista de América podía ser justa si se cumplía con los justos títulos que define. Es decir :
  • El ius communicationis de los españoles, siempre que no actue en contra de los indios.
  • El derecho a predicar el Evangelio.
  • El derecho a defender a los indios convertidos por su propia voluntad al cristianismo y a los que acepten la autoridad de los españoles.
  • La tutela de los indios, para evitar violaciones contra el Derecho natural, como, por ejemplo, los sacrificios humanos.
Se preocupa por los derechos de los indios y en su obra De indis, menciona los abusos de poder cometidos por los conquistadores y revendica una colonización y una evangelización que respete los derechos fundamentos del hombre en el caso del indio. En ella, afirma que los indios no son seres inferiores sino que poseen los mismos derechos que cualquier ser humano.Sus ideas serán claves en la promulgación de las Leyes Nuevas de Indias en 1542.
Fray Bartolomé de las Casas



 
Fray Batolomé de las Casas nació en Sevilla (España) el 24 de agosto de 1474. Fue hijo de don Pedro de Las Casas, quien participó en el Segundo Viaje de Cristóbal Colón al Nuevo Mundo. En su juventud estudió el idioma Latín en Salamanca.

En 1502, llegó a la isla La Española (Santo Domingo), y se dedicó a la extracción de oro explotando a los indios de su encomienda. En 1506 regresó a España, y se convirtió en sacerdote. Regresó a La Española en 1508 y participó en varias expediciones contra los indígenas. Pero en 1514, influido por la prédica indigenista del fraile Antonio de Montesinos, renunció a sus encomiendas, para convertirse en un acérrimo defensor de los nativos que estaban siendo exterminados cruelmente por los conquistadores.

Primero ante el rey Fernando "El Católico" y después ante Carlos I, Bartolomé de las Casas criticó duramente los crueles métodos de explotación que padecían los indios. Gracias a sus gestiones en 1542 la Corona promulgó las "Leyes Nuevas", donde se prohibió la esclavitud de los indígenas, quienes pasaron a ser vasallos tributarios del Rey de España.

En 1543, fue nombrado Obispo de Chiapas (Sur de México), cargo que ejerció hasta 1547, año en que regresó a España. Allí siguió defendiendo a los indios hasta que falleció en Madrid en 1566. Su obra escrita más conocida es "Brevísima relación de la destrucción de las Indias", donde relató las crueldades de los conquistadores durante la invasión a América.
Autor: Arturo Gómez Alarcón

Juan Ginés de Sepúlveda




 
Juan Ginés de Sepúlveda (c. 1490-1573), religioso y cronista español. Nació en Pozoblanco (Córdoba). Ingresó muy joven en la orden de los dominicos, y destacó pronto por su erudición tanto en las letras griegas como en las latinas, que adquirió en las universidades de Alcalá de Henares (Madrid) y Bolonia (Italia). Tradujo la Política de Aristóteles, cuya defensa de la esclavitud le influyó manifiestamente. Asimismo, en 1532 apareció su Antapollogia, en la que replicaba a Erasmo de Rotterdam. Desde 1535 fue capellán, confesor personal del emperador Carlos V (rey español Carlos I), de quien escribió una voluminosa crónica de carácter panegírico (De rebus gestae Caroli Quinti), así como preceptor del príncipe Felipe (el futuro rey Felipe II). 

Fue un destacado defensor de la conquista de las nuevas tierras americanas y de la inferioridad de los nativos frente a los españoles, lo que justificaba su empleo como esclavos en las explotaciones imperiales. Tales ideas le enfrentaron con fray Bartolomé de Las Casas, con quien sostuvo varias polémicas en la Junta de Teólogos de Valladolid que convocó el monarca en 1550 para definir los límites de la «guerra justa» y el trato que merecían los indígenas. Las ideas de Sepúlveda quedan recogidas en su obra Democrates, secundus sive de justis belli causis. 

Ginés de Sepúlveda es uno de los más claros ejemplos del cómo al europeo del siglo XVI le era difícil comprender la existencia de culturas diferentes a "la cristiandad", y del cómo fácilmente las consideraban inferiores. Hacerles la guerra e imponerles el dominio español era considerado un asunto de "Ley Natural", incluso un beneficio para las víctimas.

Por lo tanto Juan Ginés de Sepúlveda tenía una visión contraria a la que tenía Las Casas.

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