jueves, 4 de mayo de 2017

La II República. El sueño frustrado

"Delenda est monarchia"

Tras la dimisión de Primo de Rivera, Alfonso XIII nombró jefe de Gobierno al general Berenguer. Se iniciaba así un período conocido humorísticamente como la "Dictablanda", en el que se intentó infructuosamente volver a la situación previa a 1923.
Los partidos tradicionales, liberales y conservadores, eran incapaces de articular un sistema de partidos aceptable por la sociedad española. Además, sólo gentes muy desprestigiadas con Romanones o De La Cierva, se avinieron a colaborar con Berenguer.
La lenta vuelta a las libertades constitucionales, fue aprovechada por una oposición que cada vez conseguía más apoyo. En agosto de 1930 republicanos, socialistas y otros grupos de oposición firmaron el denominado "Pacto de San Sebastián", por el que se comprometían a derrocar la monarquía e instaurar un régimen democrático. Para coordinar la labor de oposición crearon un Comité Revolucionario presidido por Niceto Alcalá Zamora, republicano bastante conservador.



Alfonso XIII se vio cada vez más aislado. Muchos militares empiezan a ver con buenos ojos las posibilidad republicana. Incluso la CNT apoyo a la conspiración para traer la República. El 15 de diciembre de 1930, fracasó una sublevación militar republicana en Jaca. Sus líderes, Galán y García Hernández, fueron juzgados y ejecutados. La mayor parte del Comité Revolucionario fue detenido, en medio de un creciente descontento antimonárquico.
Berenguer dimitió el 14 de febrero de 1931 dando paso a un nuevo gobierno presidido por el almirante Aznar. El nuevo gabinete convocó elecciones municipales para el 12 de abril, se trataba de ir volviendo poco a poco a la legalidad constitucional. Sin embargo, las elecciones locales se convirtieron en un plebiscito sobre la monarquía. El triunfo aplastante en las zonas urbanas de las candidaturas republicanas y socialistas precipitaron la abdicación del rey y la proclamación de la República el 14 de abril de 1931.

Había llegado "la niña bonita"




Evolución política de la República:


















Gobierno provisional y primeras medidas de reforma


Las primeras reformas



Los primeros problemas:

En una situación internacional de profunda depresión económica derivada del «crack» del 29, el ambiente inicial de euforia dio paso pronto a una tensión preocupante con frecuentes problemas y conflictos, frente a los que desapareció la unanimidad inicial:
  • Paralelamente a la actitud de enfrentamiento al régimen de patronos y propietarios, estallaron las primeras huelgas del periodo en diversas ciudades y en julio la de la CNT en la Compañía Telefónica, que suponía un reto al Gobierno republicano. 
  • Pero el conflicto que ensombreció realmente el comienzo de la República fue el que se produjo entre la Iglesia y el nuevo régimen, que llevará a la expulsión de España del Cardenal Segura. Paralelamente, los días 11 y 12 de mayo ocurrió el episodio conocido como la «quema de conventos»: tras un enfrentamiento en Madrid entre un grupo de monárquicos y otro de republicanos, el motín fue creciendo al tiempo que los rumores y, no se sabe muy bien por quienes, se iniciaron asaltos a conventos e incendios en varias ciudades. Aunque el Gobierno declaró el estado de guerra (tarde),y no hubo muertos ni heridos graves, el golpe a la imagen de la República fue durísimo. Los católicos temerosos de las posiciones anticlericales radicales, comenzarán a ver la República como un peligro.









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lunes, 20 de febrero de 2017

¡Quién te ha visto y quién te ve!. El ocaso de un imperio

Una coyuntura adversa


Es importante tener una visión global del siglo XVII y de los problemas a los que se enfrentan los tres monarcas de la casa de Austria, que reinan en España. Su reinado se desarrolla en el ámbito de la monarquía absoluta en Europa, absolutismo que en España resulta harto difícil de implantar, debido a la multiplicidad de fueros, leyes e instituciones que definen los distintos territorios de la monarquía. Esta situación tan particular genera una serie de conflictos  que, junto con las guerras europeas que se desatan de nuevo a partir de 1621, llevarán a España a su decadencia.





Todo esto se produce en el contexto de una Europa Absolutista




España participará de la situación de crisis general, que la llevará a la decadencia

¡Toma cuadro bien hecho!


Ya lo decía Quevedo




Una guerra de religión




Una revuelta interna




Y la ruina del pueblo, con tantos impuestos







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